Prensa

Martes 17 de Noviembre del 2015

Clarín

El descarte como clave del diseño

Los alumnos de la Catedra Naso de la FADU UBA, emplea, desechos industriales para hacer regalos empresariales. El trabajo colaborativo con empresas de diseño e industrias. POR VIVIAN URFEIG vurfeig@clarin.

El descarte como clave del diseño

Los alumnos de la Catedra Naso de la FADU UBA, emplea, desechos industriales para hacer regalos empresariales. El trabajo colaborativo con empresas de diseño e industrias.
POR VIVIAN URFEIG vurfeig@clarin.com

La Catedra Naso de la carrera de Diseño Industrial de la FADU UBA, realizó un trabajo práctico en conjunto con Po-math, una firma especializada en diseño sustentable. La experiencia, inédita para la catedra, consistió en el diseño de productos institucionales y regalos empresariales a partir de descartes aportados por industrias. Los estudiantes asistieron durante un mes al taller de la firma Pomada, donde realizaron la producción.
En función de sumar valor agregado a materiales en desuso, surgieron mesas, pantuflas, Ilaveros, mochilas, lámparas y macetas que ya forman parte de un catálogo de opciones para implementar como regalos de fin de afro. Las empresas elegidas para patrocinar el trabajo fueron Lan, Toyota, Banco Nación Servicios, Philips, Scnheider, Gire (facturación), Odebrecht (ingeniería), que aportaron los descartes.
El equipo docente del nivel 5 de la Catedra Naso 2015, está integrado por Marco Sanguinetti. (profesor adjunto), Gustavo Marinic (jefe de Trabajos Practicos), Maths Pallas y Sabrina Saladino.
“El ejercicio nos permitió el abordaje de una metodología alternativa a la que tradicionalmente desarrollamos en los talleres de diseño en la FADU. Casi sin dibujar, los alumnos elaboraron sus propuestas de diseño a naves de la manipulación directa de los materiales y herramientas disponibles”, explicó Eduardo Naso, titular de la cátedra. Y agregó: “Enfatizando la idea de que las manos también piensan se confeccionaron los objetos conjugando el hacer con la reflexión y la planificación estratégica”.
El trabajo colaborativo permitió la posibilidad del testeo inmediato de cada propuesta o soluciónn. Estudiantes, docentes, diseñadores y empresarios buscaron juntos qué hacer para aprovechar el scrap. “Al repensar los residuos como nuevas materias primas, se reclama la presencia de un espacio de reinvención. Con Pomada venimos a ocupar ese espacio, ofreciéndonos como laboratorio de creación y producción”, dijeron Antonela Dada y Bruno Sala, de la firma especializada en producción con cartón (la línea de Chupitos, cajas cilíndricas con tapa, multifunción, es uno de sus productos estrella)
“Nuestra meta y desafío es reinventar el proyecto para poder dar más escala a nuestra intervención y de esta manera resolver problemas sociales reales. Que los desechos no sean tales debe ser una responsabilidad compartida. Un futuro más integral y eficiente es posible”, resumieron en Pomada, preocupados por aspectos ecológicos y sociales. “Tener la materia prima en las manos, conformarla, utilizar las maquinas, encontrar cuál es el método de transformación más efectivo es una experiencia que únicamente la podés tener el taller”, dijo Facundo Nahuel Rodríguez, estudiante. La experiencia genera interacción entre todos los actores y abrió las puertas a nuevas variantes creativas desde un ámbito académico.