Prensa

Martes 16 de Junio del 2015

Revista Mercado

La reputación online de las empresas La ubicuidad de las comunicaciones, interacciones entre consumidores informados, la penetración de las redes sociales presentan un escenario en el cual las marcas deben moverse a conciencia. Lo bueno y lo malo es comentado y compartido.

La reputación online de las empresas
La ubicuidad de las comunicaciones, interacciones entre consumidores informados, la penetración de las redes sociales presentan un escenario en el cual las marcas deben moverse a conciencia. Lo bueno y lo malo es comentado y compartido. Grande es el desafío de quienes tienen a su cargo el gerenciamiento de la reputación de las marcas en la Web. Por Carina Martínez
En la era de las tecnologías de la información y las comunicaciones, redoblada en los últimos años por la inminente penetración de las redes sociales y las múltiples plataformas, ninguna compañía puede estar ajena a la importancia superlativa de su presencia en el mundo online. No solo porque el e-commerce avanza a paso firme, sino porque la búsqueda de información y opiniones en la Web es el paso previo a la decisión de compra de un producto o servicio. En los foros, en las redes sociales, las opiniones de cada uno de los consumidores, cada vez menos fieles y más informados, son fundamentales en la construcción actual de la imagen de una compañía.
De la pericia de las empresas en el manejo de su reputación online, que le permita minimizar los posibles daños y maximizar las oportunidades que brinda el intrincado mundo de la Web, dependerá, entonces, su éxito.

En Odebrecht tenemos nuestra revista digital NOS que es interna desde su concepción, que destaca a las personas, pero a la que se puede acceder desde fuera de la compañía, hacer comentarios y compartir el contenido textual y audiovisual.
La creencia de la prohibición del acceso a determinados contenidos y de la segmentación física en la Web es solo eso, una fantasía, que como tal, debe ser erradicada con la mayor cuota de realidad.
Como en toda fantasía, existen los monstruos. En este caso, es solo un tema de animarse a avanzar y de no justificar la inmovilidad en un tema de costos que no es tal. Algunas compañías deciden quedarse quietas y corren el riesgo de que esta nueva era las pase por arriba.

Fuente: Revista Mercado