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Viernes 31 de Julio del 2015

Revista Mercado

El rol de la inversión La llave del futuro Si observamos al país desde la óptica de los ciclos económicos, ya sean largos o cortos, desde Kondrátiev a la teoría del ciclo real, podremos apreciar en la Argentina los síntomas del inicio de una transición de ciclo.

El rol de la inversión

La llave del futuro

Si observamos al país desde la óptica de los ciclos económicos, ya sean largos o cortos, desde Kondrátiev a la teoría del ciclo real, podremos apreciar en la Argentina los síntomas del inicio de una transición de ciclo.

Por Pablo Brottier
Por otro lado, también debemos prestar atención a las expectativas racionales, basadas en la percepción del futuro que los agentes económicos se van formando. Las expectativas de trabajadores, consumidores y empresarios sobre las condiciones económicas venideras son esenciales. En esta visión, los ciudadanos (y los países) aprendemos de nuestra propia experiencia y por eso, más allá de los ciclos, podemos modificar el futuro.
No es común que estas visiones contrapuestas obtengan conclusiones semejantes. Es el caso ce la Argentina del 2016.
Es el fin del ciclo de crecimiento que abre paso al ciclo de desarrollo. Desarollo que proviene de cambios en la vida económica de origen interno y que lo diferencia del simple crecimiento, muchas veces impulsado por circunstancias diversas. Es una variación sustancial en la organización de la economía.
El crecimiento económico tiene relación directa con los ciclos y de hecho es reversible, mientras que los procesos de desarrollo económico tienen efectos que permanecen en el tiempo.
Es también la necesidad creciente de dar respuestas a las demandas de la sociedad. La necesidad de crear y acumular para el desarrollo. Esto es lo que permitirá crecer con equidad y competitividad. Acumular as cargar la batería, es crear las condiciones. No solo en seguridad, salud y educación. Son parte de esta demanda la energía, la infraestructura de transporte y de comunicaciones, el desarrollo de la minería, la ganadería y el agro, y el acceso al agua y saneamiento universales.
Pudimos crecer con el consumo, pero para desarrollarnos necesitamos de la inversión.

 

La inversión, punto de convergencia

Es la piedra angular del ciclo de desarrollo y es la respuesta visible a las demandas de lograr esta transformación con justicia, competitividad y generando beneficios sólidos y de largo plazo.
La canalización de más recursos hacia la inversión permitirá mejorar el desempeño y la productividad, ampliando el potencial económico del país y su capacidad exportadora.
Es de vital importancia que el sector privado co-lidere esta etapa en su rol de inversor en proyectos específicos acompañado por un Estado que además implemente y sostenga las condiciones necesarias para la recepción y aval de inversiones y su financiamiento.
En un escenario de crecimiento para el desarrollo, la inversión incremental implicará absorber valores de inversión del 30% del PBI del país, y permitirá entre otras cosas recuperar el autoabastecimiemo en hidrocarburos, duplicar la capacidad de generación y distribución eléctrica, posicionar al país como productor minero mundial, reducir drásticamente costos logísticos y mejorar el índice de desarrollo humano (IDH).
Hemos hecho previsiones de una inversión incremental en Gas & Petróleo, Energía, Minería e Infraestructura equivalente a US$ 250 mil millones en los próximos cinco años, lo que demandará la creación de 400.000 nuevos puestos de trabajo en construcción y montaje y más de 1.000.000 de empleos en servicios indirectos de apoyo e infraestructura local en las comunidades.
La llave del futuro desarrollo implica transitar por un proceso de tres pasos: en primer lugar alcanzar el consenso por el desarrollo, en segundo lugar construir conjuntamente el marco institucional adecuado y por último generar las condiciones para la viabilidad financiera.
Cuando hablamos de consenso hablamos de la convicción de dar dinámica al cambio de ciclo y de atender a las demandas por una calidad de vida mejor y con mejores oportunidades.
Este acuerdo es necesario para impulsar el marco institucional adecuado que incluya condiciones que permitan atraer y conservar capitales nacionales e internacionales con una visión de mediano y largo plazo, que reconozca que sin ganancia, adecuada al riesgo, no habrá acumulación, Un marco que permita generar el orden para la protección de inversiones a largo plazo, y que garantice la estabilidad política, fiscal y jurídica.
Finalmente, esta nueva etapa deberá ofrecer otros incentivos para los inversores: establecer un régimen de amortización acelerada de bienes de uso, permitir financiar el IVA durante la construcción, establecer esquemas de fijación de precios y tarifas sustentables en valor y moneda para hacer atractivas las inversiones, con justicia y evitando distorsiones.
Argentina 2016. La llave que abre paso al ciclo de desarrollo. La llave del futuro. Está en nuestras manos.

Pablo Brottier es Business Development and Comercial Director de Odebrecht.

 

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